
El máximo representante del fútbol español, Ángel María Villar, sigue en su empeño de hacer creer que la elección del Camp Nou como sede para la próxima final de la Copa del Rey, que van a disputar Sevilla y Atlético de Madrid, no ha supuesto un agravio comparativo por la diferencia de kilómetros a recorrer entre una afición y otra. En declaraciones a la agencia
Efe, el presidente de la RFEF "respeta las críticas que se puedan hacer a la decisión tomada, que en ningún caso se ha hecho pensando en perjudicar a nadie. La afición sevillista es extraordinaria como ya ha demostrado en multitud de ocasiones, así como el consejo de administración y su presidente", añadiendo sobre Del Nido que "es un gran presidente, muy querido y respetado por el resto de dirigentes, y con él el Sevilla ha alcanzado las cuotas deportivas más altas de su historia".
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