El Olympiacos ha sido sancionado con la disputa de un partido en su estadio a puerta cerrada, como consecuencia de los graves incidentes registrados el pasado sábado en el partido de Liga ante su gran rival, el Panathinaikos.
El lanzamiento de cientos de bengalas antes y durante el encuentro, la invasión del terreno de juego a la finalización del partido y el enfrentamiento de las aficiones han determinado esta sanción.
El capitán del equipo, Vasilis Torosidis, también recibió una sanción de cinco partidos de suspensión por dar un cabezazo a un rival.
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