
Abbiati, portero del Milan, tuvo que abandonar en camilla y con un collarín el terreno de juego tras chocar en un balón aéreo con el delantero del Tottenham, Peter Crouch. El guardameta fue trasladado a un hospital para ser sometido a diferentes pruebas que descarten cualquier tipo de lesión de gravedad. Abbiati se retiró consciente y con evidentes dolores en las cervicales.
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